Arequipa celebra un día histórico, el Gobierno Regional de Arequipa consiguió que el gobierno central firmara la adenda al contrato Estado a Estado para la construcción del nuevo Hospital Goyeneche Nivel III-1. Este ambicioso proyecto busca transformar por completo la atención sanitaria en la región, especialmente para los sectores más vulnerables de la población.
La ceremonia de firma se realizó en Palacio de Gobierno y contó con la presencia de la presidenta Dina Boluarte Zegarra, el gobernador regional Rohel Sánchez, la embajadora de Francia en Perú, Nathalie Kennedy, y el ministro de Salud, César Vásquez Sánchez. A través del Programa Nacional de Inversiones en Salud (Pronis), se oficializó el acuerdo con el gobierno francés, garantizando así la ejecución de una infraestructura moderna que abarcará 16,819 m² .
El proyecto —valorado en más de 528 millones de soles— conservará el emblemático edificio histórico del actual hospital como Patrimonio Cultural de la Humanidad, al tiempo que ampliará su capacidad para beneficiar a más de 1.3 millones de arequipeños, además de pacientes provenientes de otras seis regiones.
Pero mientras se celebra el anuncio del nuevo hospital, el actual Goyeneche enfrenta una dura realidad diaria: desorden administrativo, falta de digitalización y una atención médica que depende más de la vocación del personal que de los recursos disponibles.
Puedes conocer más sobre el Pronis en la web oficial del Ministerio de Salud

Crisis de personal: historias clínicas sin control
Uno de los problemas más urgentes es el manejo de las historias clínicas, clave para el seguimiento y diagnóstico de los pacientes. Un reciente memorando múltiple, emitido por la directora del hospital, Paula Suclla Loayza, solicitaba el apoyo de médicos residentes para ordenar estos documentos, pese a no ser parte de sus funciones.
La solicitud generó preocupación entre el cuerpo médico. “Nos comunicamos con la doctora y, horas más tarde, dejó sin efecto su memorando, ya que no se pueden enviar residentes para esa labor. Sabemos que no tiene personal tras el despido de 47 personas el año pasado. Nos indicó que le faltan seis trabajadores para el área de Estadística”, explicó el Dr. Percy Manrique García, presidente del cuerpo médico.
Actualmente, los doctores deben iniciar su jornada sin acceso a las historias clínicas, obligándolos a improvisar con hojas en blanco para registrar datos básicos del paciente. “A las ocho de la mañana deberíamos tener al menos 16 historias clínicas listas por consultorio. Sin embargo, llegan dos horas después”, lamentó Manrique.
A la semana, hasta 2,000 historias clínicas pueden quedar desordenadas. La pérdida anual de documentos es otra constante; el último caso reportado fue el de un paciente de neurología que tuvo que recurrir a la vía judicial para solicitar su historia.
El Plan Cero Colas: una promesa sin tecnología
El hospital Goyeneche forma parte del plan “Cero Colas”, una iniciativa nacional orientada a reducir los tiempos de espera en los servicios de salud. Pero en Arequipa, la falta de tecnología ha convertido este plan en una propuesta estancada.
“El plan Cero Colas no es nuevo. Se planteó desde el año 2000, pero sin digitalización, no funciona. En Lima ya se probó sin éxito y en Arequipa estamos repitiendo los mismos errores”, sostuvo Manrique.
El hospital carece de una historia clínica electrónica regional y no existe un sistema eficiente de referencia y contrarreferencia. Los exámenes no se entregan en línea y los médicos aún deben lidiar con papeles físicos que no llegan a tiempo. “Así, el plan se convierte en ‘Cero Paciente’, porque no se puede aplicar. Necesitamos una decisión firme para digitalizar todo el sistema de salud regional”, concluyó.
La otra cara del Hospital Goyeneche: su rol en la formación de médicos
Más allá de ser un centro de atención médica, el hospital Goyeneche es también un pilar en la formación de profesionales de la salud. Tiene convenios con universidades como la UNSA, la Universidad Católica de Santa María, San Martín, San Pablo y otras casas de estudio de Cusco, Puno y el norte del país.
“Este es un hospital docente. Aquí se han formado muchos cirujanos que hoy trabajan en diferentes regiones del país”, aseguró Percy Manrique. No obstante, las condiciones actuales representan un desafío para mantener una formación de calidad. La infraestructura y el equipo médico están desgastados, y se necesita inversión urgente para renovar las herramientas de enseñanza clínica.
El hospital cuenta con aulas y espacios específicos para la docencia, pero su sostenibilidad depende de una renovación permanente. “Tenemos el compromiso de los médicos docentes, pero los recursos también se agotan”, advirtió Manrique.

El perfil de enfermedades en Goyeneche
El hospital Goyeneche atiende una amplia gama de enfermedades, siendo referencia en varias especialidades. La mayor carga proviene de pacientes de la tercera edad, con patologías como hipertensión, diabetes y enfermedades crónicas. En ginecología, destacan los casos de preeclampsia y otras complicaciones del embarazo.
En el área de traumatología, predominan lesiones de cadera y rodilla, mientras que en cirugía general los diagnósticos más comunes están relacionados con la vesícula biliar y el abdomen. “En oncología tratamos todo tipo de cánceres, incluso con quimioterapia y radioterapia”, indicó Manrique.
El hospital también ha realizado complejas cirugías de corazón y neurocirugías avanzadas, incluyendo aneurismas cerebrales y traumatismos vertebro medulares. En pediatría, predominan cuadros neumológicos e infecciones, y en cirugía pediátrica, los casos más frecuentes son de apendicitis.
Contexto histórico y cultural
Con más de 113 años de historia, el hospital Goyeneche es uno de los establecimientos de salud más antiguos del país. Su arquitectura colonial y su historia ligada a la medicina en el sur del Perú lo convierten en un símbolo de la Ciudad Blanca.
La nueva obra de infraestructura respetará este legado, conservando el edificio original como parte del patrimonio cultural, al tiempo que se construye una sede moderna para enfrentar los retos actuales de la salud pública.

